PROYECTO DE LA SALA XX - LA CREACIÓN DE LA SALA DE LOS DERECHOS HUMANOS EN EL PALACIO DE LAS NACIONES UNIDAS EN GINEBRA
Durante 2008, año del sesenta aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, la Fundación ONUART dará a conocer el trabajo artístico más importante y de mayor alcance de toda la historia de las Naciones Unidas.
La Fundación ONUART ha encargado al artista español contemporáneo Miquel Barceló, que contará con el apoyo de un equipo de 20 personas, la creación de una pintura excepcional para la cúpula de la Sala XX. Este espacio acogerá la Sala de los Derechos Humanos, y será uno de los mayores recintos de negociación del Palacio de las Naciones. Lo que distingue a la Sala XX es que será uno de los espacios de negociación más modernos y vanguardistas, con una enorme cúpula elipsoidal de casi 1500 m2. Esta obra será el telón de fondo y el mayor reto para Miquel Barceló en sus 50 años de vida.
Usando más de cien toneladas de pintura y la tecnología más vanguardista, con componentes y pigmentos traídos de todos los rincones del mundo, con un grupo de asesores especialmente elegido para este trabajo y la participación de especialistas en cada materia, entre los que se encuentran científicos de partículas, ingenieros, arquitectos y restauradores de patrimonio, Miquel Barceló ha contado con un equipo excepcional de colaboradores para poder superar desafíos técnicos y artísticos sin precedentes, y así culminar este ambicioso proyecto.
La “Sala de los Derechos Humanos y de la Alianza de las Civilizaciones” será el nombre oficial de la Sala XX tras su inauguración, y se convertirá en la sede permanente del recién creado Consejo de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas. Será una de las salas de negociaciones de Naciones Unidas más modernas, ya que contará con los últimos adelantos y mejoras tecnológicas en lo concerniente a informática, medios audiovisuales, servicios de conferencias, sistemas de interpretación y telecomunicaciones.
El proyecto comenzó a ejecutarse el 9 de abril de 2007 y, en los dos meses siguientes, se desmanteló el interior original de la Sala y su cúpula de escayola. Se colocó una estructura de aluminio reforzada para la bóveda, especialmente construida para el proyecto. Barceló empezó a trabajar el 10 de septiembre. En el primer semestre de 2008 está previsto que la cúpula esté finalizada mientras que la Sala estará completamente activa en primavera. La actividad diplomática se reiniciará en la primer mitad de 2008, de acuerdo con la agenda del Consejo de los Derechos Humanos. En los siguientes meses de 2008, se podrá visitar una exposición sobre la creación de la nueva sala en las galerías y museos más importantes del mundo.